Feliz Navidad

 

A los que nos leéis y a los que no; a los que nos regaláis un "me gusta" y a los que nos pondríais un "vaya bodrio" si hubiera esa opción; a los que compartís nuestras actualizaciones y a los que jamás se os pasaría por la cabeza; a los que nos contratáis y a los que nos hacéis la competencia; a los que dais valor a nuestra profesión y a los que pensáis que "eso lo hace cualquiera"; a los que nos ayudáis día a día a hacer realidad nuestro sueño y a los que ponéis zancadillas, que de todo se aprende. 


A todos. Feliz Navidad y gracias. Gracias inmensas por estar ahí. ¡Qué sería la vida sin un poquito de sal!

 

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El Maestro Yoda y la diferencia entre hipérbaton y anástrofe

Aunque parezca increíble, el post más leído del blog hasta el momento es el que explica la diferencia entre anáfora y cátafora. ¿Por qué? Pues básicamente porque formó parte de la PAU de junio de 2015 y a muchos alumnos les pilló por sorpresa. Tanto, que incluso apareció en prensa y televisión (telediarios incluidos). 

Otro de los dúos de enfants terribles fáciles de confundir dentro del listado de figuras literarias básicas es el del hipérbaton y la anástrofe, que “iguales parecen, pero no son”. Vamos a aprovechar la sabiduría de uno de los personajes más famosos que se hayan creado jamás para no volver a confundir estas dos figuras literarias. 

¿Por qué es importante corregir y actualizar un CV?

Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta cuando buscamos trabajo es presentar un currículo actualizado. Sin embargo, es sorprendentemente habitual encontrarse con currículos de personas que aspiran a puestos de "alto standing" llenos de faltas de ortografía o escritos con un estilo anticuado o, por el contrario, demasiado coloquial. A la vista del panorama actual del mercado laboral, es pues, imprescindible actualizar nuestro CV y hacerlo de un modo coherente. 

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Habitualmente, hay tres puntos importantes relacionados con el curriculum vitae que pueden abrirnos una puerta (normalmente a una entrevista) o acabar directamente en la papelera (error, fail, erreur, seguir mandando e-mails a las empresas de nuestros sueños y vuelta a empezar):

  • El CV tiene faltas de ortografía.

No pienses que no. Esto pasa. Y mucho. Ya puedes tener el mejor expediente académico del mundo y aparecer hecho un pincel, que un CV con  faltas de ortografía va de cabeza a la papelera o se descarta en un abrir y cerrar de ojos. ¿Por qué? Porque demuestra dejadez y también, porque una persona con una mala ortografía no es válida para muchos puestos de trabajo. Cada vez más, se tiende a la idea de que un empleado, no importa su rango, representa la imagen de toda la empresa. Por tanto, si presentas un CV con mala sintaxis o con faltas de ortografía, el reclutador se imaginará que cada vez que envíes un e-mail lo aderezarás con alguna falta, así que, definitivamente, no se arriesgará.

Sí, ya sé que estarás pensando que alguien que tiene un buen expediente académico no comete faltas de ortografía. La realidad es otra, solo tienes que ver las redes sociales de muchos políticos, empresarios... ningún estamento se libra: 

http://www.abc.es/local-comunidad-valenciana/20150415/abci-redes-sociales-politicos-201504151235.html

Ellos ya están ahí arriba, pero tú no. Así que demuéstrales que la buena ortografía puede ser patrimonio de todos, no importa tu procedencia.

Corregir tu CV es tan sencillo como dedicarle un ratito de tu tiempo a un documento realmente importante. ¿No tienes ese tiempo?, ¿no quieres hacerlo?, ¿deseas una segunda opinión? Busca a algún experto que te lo corrija (¡hola, estamos aquí!).

  • El CV tiene incoherencias sintácticas o problemas de estilo.

Vale, ya lo tienes. Es decir, no tienes faltas de ortografía. Lo has pasado por el corrector de Word y te lo ha revisado tu amigo Sapientín. Sabes que tu perfil encaja, pero no te llaman. Puede ser que ya tengan otro candidato (pasa mucho, no te fustigues), pero también puede ser que la sintaxis de tu CV sea rara, que el tono escogido sea muy informal para un puesto en esa multinacional, o todo lo contrario: la empresa es "moderna" y no soporta ese lenguaje tan formal que consideran anticuado.

¿Qué hacer? Lo primero, personaliza el CV dependiendo de a dónde lo vayas a enviar. Investiga en la red cómo es esa empresa; si es muy formal o más casual; quién la dirige; qué tipo de producto venden y sobre todo, a quién se lo venden. Algunas redes sociales, como LinkedIn, pueden ser un buen referente para visitar perfiles de trabajadores de esa empresa y ver qué requisitos resaltan en sus presentaciones.

  • Carta de presentación y CV demasiado largos.

Hoy en día, con tantísima gente buscando un puesto de trabajo, hay más oferta que nunca para cubrir poca demanda. Si a eso le sumamos que el reclutador (tras una ardua tarea de investigación se ha llegado a la conclusión de que también es una persona) suele estar a menudo bajo presión o desbordado para encontrar al candidato perfecto, tienes que saber diferenciarte del resto a la vez que mantienes un estilo propio, que te sientas cómodo defendiendo y a la vez, plantear, de un modo indirecto, todo lo bueno que puedes aportar a esa empresa. Todo esto puedes conseguirlo con una carta de presentación y un currículo actualizado que no deben ser, en ningún caso, demasiado extensos. Es, por eso, fundamental saber escoger las palabras y el tono que vas a utilizar.

 

Consejos básicos para corregir tu CV

  • Ortografía, gramática y estilo. Insistimos. El CV se corrige varias veces. Exige tiempo. Cuando lo enviemos, debemos estar seguros de que es perfecto para el puesto de trabajo al que aspiramos.
  • Imprímelo. No es ninguna tontería. Léelo de arriba a abajo, de abajo a arriba y por secciFotolia 96235001 XSones. Nunca sabes lo que van a leer primero, así que asegúrate de que todo es coherente. Después de enviarlo, quédate con una copia para saber exactamente qué has contado a esa empresa y qué no y archívala.
  •  La fuente que escojas, el estilo, el tamaño de los títulos y del cuerpo del texto, los colores que vamos a utilizar... tienen que mantener una coherencia. La fotografía también es importante, acorde con el puesto al que aspiramos y la estética general de la empresa. Otro punto importante son los idiomas. Nunca exageres tu nivel de otro idioma. ¡Imagínte que luego la entrevista es directamente en inglés o chino mandarín! Al corregir tu CV asegúrate de que todo esté en español o en el idioma que necesites para ese puesto, pero no mezcles. Si metes anglicismos o palabras en otro idioma, escríbelas correctamente y en cursiva.
  • Deja fuera todo lo que no sea relevante para ese puesto. ¿Cómo podemos ahorrar líneas que distraigan al reclutador pero no nos resten valor? Por ejemplo, si tenemos un título universitario, queda claro que hemos pasado la educación primaria y la secundaria, por lo tanto estos dos últimos sobran. Lo mismo para voluntariados, colaboraciones o premios que no tengan que ver con el puesto al que aspiramos.

  • Pídele a un experto que lo lea, relea y te sugiera posibles mejoras. Cuatro ojos ven más que dos.          

 Y si no tienes a nadie a mano o simplemente deseas que lo analize un profesional, ponte en contacto con Eword Comunicación. No hay nada que nos guste más que corregir, traducir y trabajar contenidos :).

Por cierto:

"Currículo currículum se escriben con tilde y en redonda, mientras que la locución curriculum vitae no se acentúa gráficamente, de acuerdo con la nueva Ortografía de la lengua española."

Palabrita de Fundéu.

¿Te ha resultado útil este post?, ¿sobre qué temas te gustaría que escribiéramos? Háznoslo saber. Eres libre de comentar.

Muchas gracias por seguirnos y hasta la próxima entrada.

 

 

¿Procrastinamos juntos? No. Mejor... buscamos una solución

 

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Antes que nada, la RAE no admite “procastinar”, sino “procrastinar”, aunque nos cueste más pronunciarlo. 

Es una palabra de moda: en prensa, televisión, en manuales de autoayuda, los gurús (o gurúes, en este caso la RAE acepta los dos términos) de no importa qué disciplina nos dan charlas sobre cómo vencerla. ¿Es un lastre para ti la PROCRASTINACIÓN

Procrastinación (del latín: pro, adelante, y crastinus, referente al futuro), postergación o posposición. Sin embargo, a los hispanohablantes, nos ha llegado, como muchos otros términos, a través de su uso y abuso en inglés. Es la acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables.

Se trata de un trastorno del comportamiento que tiene su raíz en la asociación de la acción a realizar con el cambio, el dolor o la incomodidad (estrés). Este puede ser psicológico (en la forma de ansiedad o frustración), físico (como el que se experimenta durante actos que requieren trabajo fuerte o ejercicio vigoroso) o intelectual, que es el que trataremos en esta entrada.

Cuando procrastinamos, solemos entrar en un estado de ansiedad generado ante una tarea pendiente de concluir. ¿Por qué? Pues porque lo que tenemos pendiente puede ser percibido como algo abrumador, desafiante, inquietante, peligroso, difícil, tedioso o aburrido, es decir, estresante, por lo cual se nos autojustificamos para posponerlo a un futuro sine die idealizado, en que lo importante es supeditado a lo urgente.

También puede ser un síntoma de algún trastorno psicológico, como depresión o TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad). Peeero…. ese no es nuestro terreno, así que centrémonos en cómo podemos vencer la procrastinación y librarnos de ese lastre que nos agobia (y mucho).

 

  • NO LE DES MÁS VUELTAS: ACTÚA

Las listas escritas y los plazos autoimpuestos suelen funcionar. En cuanto notes que una de tus obligaciones te incomoda y pasa a tarea pendiente, fija día y hora para acabarla. Eso si, sé realista. Como dice la escritora y filósofa Elsa Punset en su libro “El mundo en tus manos”, el truco está en engañar al cerebro para que empiece a realizar la tarea, pues una vez lleve 5 minutos con ella, como no le gusta dejar cosas a medias, estará deseando acabar lo que ha empezado.

 

  • FUERA DISTRACCIONES

En el mundo hiperconectado en el que vivimos, las distracciones ya no están a la vuelta de la esquina: vienen a buscarte ellas solitas y además son perversas, porque durante unos instantes te hacen feliz. Por ello, es importante que una vez empieces con una tarea no dejes que te detengan y te desvíen de tu compromiso. Desconecta o silencia  Facebook, Whatsapp, Instagram... Tinder también ;). Cierra tu bandeja de entrada. Deja, si acaso, un número para ser localizado solo en casos urgentes (haz hincapié en esto). Puede parecer egoísta (de hecho, lo es), pero muy pocas cosas de las que sucedan en el mundo mientras estás trabajando merecen que salgas de tu burbuja. 

 

  • ORGANÍZATE EL TIEMPO: TÉCNICA POMODORO

Hay varias técnicas muy útiles para vencer la procrastinación y una de ellas es la conocida como “técnica pomodoro“: simple, útil y eficaz. Se trata de trabajar centrado y enfocado en una única tarea por bloques cortos de tiempo, que se alternan con minutos de descanso. Un reloj digital marca los tramos temporales en diferentes colores y te va notificando cuando se inicia el tiempo de trabajo y cuando el de descanso. Al ser plazos de 20 minutos, resulta fácil comprometerse y no distraerse. Si te apetece probarla, puedes bajarte la app aquí:

http://www.softonic.com/s/tecnica-pomodoro

 

  • EMPIEZA POR LA TAREA MÁS IMPORTANTE

Reserva las primeras horas del día para esas tareas que te cuestan más. Está comprobado que las primeras horas después de despertarnos son las más productivas. Estamos frescos y rebosantes energía: ¡aprovéchalas! El resto del día, una vez que hayas empezado eso que tanta pereza te daba será mucho más positivo y te sentirás bien contigo mismo. 

 

  •  CUANDO ACABES, SÉ INDULGENTE CONTIGO MISMO: PRÉMIATE

Conseguir metas es genial, pero regocijarte en ello es todavía mejor. Si además de conseguir hacer algo que te cuesta, te premias, las ganas de ir a por el siguiente desafío serán aún mayores. No son necesarios grandes premios, bastan pequeñas recompensas. Seguro que no hace falta que te de pistas, ¿verdad? 

 

Para cualquiera que trabaje frente a una pantalla de ordenador, especialmente autónomos, es importante gestionar bien nuestro tiempo. Ser altamente productivos unas horas y disfrutar de resto del día sin remordimientos es posible.

Siendo constantes, estos trucos funcionan. Sin embargo, todos somos diferentes. Busca lo que mejor te funcione a ti y aplícalo. 

 

Y tú, ¿tienes alguna otra técnica para ganarle la partida a la procrastinación que quieras compartir?

 

Jagged Little Pill (I): Small Potatoes, dibujos divertidos para que los más peques aprendan inglés

Inauguramos una sección en la que te mostraremos pequeños trucos o  sugerencias para incluir en tu día a día o en el de tus hijos, si así lo deseas, para practicar un idioma, mejorar tu ortografía,  o la forma en que redactas. Todas estas "píldoras" tienen en común que no te no te llevará más de cinco minutos llevarlas a la práctica, y a poco que seas constante, pronto empezarás a ver resultados.

Hoy comenzamos con Small Potatoes. Una serie creada en 2011 para acercar la pronunciación real de los niños británicos a los tuyos:

 

Íntegramente en inglés, no tiene nada que ver con productos tipo Dora La Exporadora, en la que los actores encargados del doblaje al español son los que también pronuncian algunas frases repetitivas en inglés (con acento totalmente spanglish, todo hay que decirlo).

Si tienes niños menores de 7 años y todavía no conoces Small Potatoes, te invitamos a que hagas la prueba y les pongas un capítulo. Apostamos a que querrán repetir.

¿Quién dijo miedo a la pronunciación?  Los niños lo desconocen. Animémosles y habremos logrado evitarles el trauma de hablar delante de otros que tanto daño ha hecho a nuestra generación.

¿Conocías los Small Potatoes? ¿Qué otros dibujos animados en inglés nos recomiendas para nuestros peques?

 

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