Teléfono

(+34) 666 539 515

info@ewordcomunicacion.com

facebook eword comunicaciontwittergoogleplus eword comunicacion"logo

Diferencias entre la corrección de estilo y la ortotipográfica

Fotolia 43905729 XS

Si ya existe cierta confusión en cuanto a qué es lo que hace realmente uncorrector profesional, en el momento en que hablamos de corrección ortotipográfica y de estilo, a menudo nos encontramos con una especie de totum revolutum que, si bien en el caso de los profanos es algo perfectamente comprensible, para el autor de una obra y para cualquiera involucrado en un servicio editorial es totalmente imprescindible. Ambas especialidades forman parte del asesoramiento lingüístico que finalizará con la edición y publicación de una obra. Sin embargo, cada una de estas correcciones posee unas características propias que vamos a intentar explicar con detalle en esta entrada.

La corrección ortotipográfica:

  • Corrige los errores ortográficos y de puntuación.
  • Garantiza que la ortografía cumpla las normas de la RAE (2010), como el uso de mayúsculas, abreviaturas, faltas de ortografía, tildes, escritura de cifras, magnitudes y sus símbolos...
  • Comprueba y corrige (si es necesario) los recursos tipográficos utilizados: cursivas, comillas, negritas, versalitas, topos, numeración...
  • Unifica criterios en aquellas cuestiones no sujetas a normativa (como el uso de negrita, cursiva y comillas).
  • Cuando la corrección se realice sobre el texto ya maquetado para versión impresa (compaginadas), detectará viudas y huérfanas (no, no nos hemos vuelto locos, seguimos hablando de la corrección), repetición de sílabas en líneas consecutivas y palabras mal partidas; asimismo, señalar errores en el tratamiento de blancos, márgenes, líneas cortas, filetes  y foliación.

La corrección de estilo:

  • Elimina los errores y las imprecisiones de vocabulario.
  • Elimina muletillas (¿vale?), vicios léxicos y aumenta la riqueza léxica. 
  • Corrige los errores gramaticales y ajusta el texto a las normas y a los usos asentados.
  • Resuelve las inconsistencias sintácticas (concordancia, adecuación de los tiempos verbales, el uso correcto de las preposiciones...) y da mayor fluidez y adecuación al texto mediante la elección de recursos sintácticos acordes a él (conectores, subordinadas, eliminación de pleonasmos....).
  • Si tenemos la suerte de tener un libro de estilo, adecúa el texto a sus directrices.
  • Consigue que el texto suene auténtico en su lengua y que sea comprensible para el lector al que va destinado (no es lo mismo un lector de España que uno de México o Colombia, por ejemplo). 

La elaboración de otros aspectos, como el índice y la paginación, pueden realizarse bien en un tipo de corrección o en el otro, dependiendo del acuerdo al que hayan llegado autor/editor con el corrector.

Es importante señalar, que aunque la corrección realiza cambios en una obra, el corrector nunca cambia el estilo personal del autor y siempre debe respetarle y consultarle. Se trata, pues, de una labor en complicidad con el autor, a veces mal entendida y poco agradecida, que hace que algunos escritores, por desconocimiento, vean al corrector de estilo con pavor y temen que vaya a llevarse su impronta personal, cuando no hay nada más lejos de la realidad.

La corrección ortotipográfica de un texto es una fase imprescindible si se desea publicar un texto, mientras que la corrección de estilo no es imprescindible pero sí recomendable.  No obstante, si por causas económicas, solo podemos permitirnos una, será siempre la ortotipográfica. Un lector no siempre recordará la editorial o el título de un libro, pero siempre recordará al autor, por lo que es responsabilidad suya (y de la editorial, en el caso de que la tenga), ofrecer un producto con un buen acabado.

A la hora de solicitar un presupuesto para cualquiera de las dos correcciones, necesitamos conocer el número de matrices. Es decir, la cantidad de caracteres con espacios del texto (se cuentan "letras", pero también puntuaciones y espacios entre palabra y palabra). El número de matrices se divide en miles y las tarifas suelen referirse a X € por 1000 matrices. La cantidad resultante es la tarifa completa por corregir una obra. A esa cantidad, habrá que añadir el IVA (Hacienda somos todos, ¡yeah!) y aplicar la retención correspondiente (que resta euros de la factura). Debido a la mayor complejidad de la corrección de estilo, su tarifa es más elevada que la de la ortotipográfica.

La profesional que realiza la corrección ortotipográfica debe ser otro distinto al que realiza la corrección de estilo. ¿Por qué? Pues sencillamente porque seguimos siendo seres humanos (de momento el único cíborg reconocido es este) y cuatro ojos ven más que dos, eliminando de esta forma cualquier errata rebelde que se pudiese haber colado. Lo ideal es realizar una corrección ortotipográfica con el texto ya maquetado; así se comprueba que no se hayan realizado movimientos de texto involuntarios, en cuyo caso son rápidamente subsanados. Como autor, mereces que tu nombre se asocie a una obra, cuanto menos, bien corregida. Como lector, mereces, independientemente del formato, no tener que distraerte cazando erratas o errores gramaticales.

Porque al final, como en muchas cosas de la vida, se trata de disfrutar; unos, creando y otros, sumergiéndonos en las vidas imaginarias que nos proporcionan los primeros.

El tono comunicativo o la capacidad de adaptarlo según nuestro objetivo

 

 agencia comunicacion

Seguramente ya te habrás dado cuenta de que la forma de escribir no es la misma en Twitter que en Facebook. LinkedIn es totalmente diferente y en el caso de que escribas un blog, verás que cada uno tiene un estilo propio e inconfundible. ¿Y qué me dices de Instagram? En esta app la imagen es lo primordial, y es el texto el que se adapta a ella.

Ese modo de adecuar nuestra forma de expresarnos a cada red social o al público que deseemos atraer es el tono comunicativo.

Y ese tono comunicativo es tan importante como el tema que eliges o la estructura del artículo. Ni más, ni menos.

Para crear contenidos para un blog, necesitaremos delimitar los contenidos que deseamos compartir, quiénes somos y con quién hablamos. Para ello, debemos tener claro quién es nuestro cliente y sus características para poder dirigirlos a él. A este concepto lo llamamos buyer persona.

Fotolia 42431200 XS

De este modo, un porcentaje de nuestros potenciales clientes se acercará a nuestra marca a través de nuestro blog si seguimos una estrategia de marketing de contenidos periódica. Es cierto, a veces cuesta mucho mantener dicha periodicidad cuando lo tienes que combinar con encargos profesionales. ¡Dínoslo a nosotros!

Qué clase de contenidos vamos a compartir: ¿qué busca nuestro perfil de usuario?, ¿tips para escribir mejor?, ¿tutoriales?, ¿novedades dentro de un sector?...

Qué perfil adoptaremos: ¿muy profesional?, ¿sólo para expertos?, ¿algo más cercano, para atraer fundamentalmente a los profanos en la materia? 

Quién es nuestro destinatario: fundamental. Por dos razones: la primera, porque sabiendo a quién tenemos delante, podremos elegir los contenidos que queremos mostrarle. La segunda, porque es en este punto donde debemos escoger el tono comunicativo. Por ejemplo, si pretendes acercar tu labor a un tipo de cliente potencial que aún no sabe que necesita de tus servicios, o que todavía no está seguro de las ventajas que le puedas ofrecer. 

La personalidad de tu empresa. No debes fingir quien no eres. Una imagen de profesionalidad no está reñida con el tono especial y diferente que tiene cada marca personal. Así que una cosa es fijarte en lo que te gusta de la competencia, y otra copiarles descaradamente (estamos hablando del tono comunicativo). Convierte tu propio estilo en un valor añadido.

Resumiendo: solo tienes una voz (la tuya), pero puedes y debes adaptar tu tono según el medio: tu blog, las redes sociales o tus reuniones con clientes exigen tonos comunicativos diferentes.

Es posible que ya lo estés haciendo. En caso contrario... !adelante! Es más fácil de lo que parece.

¿Quieres ganar el libro @ortografía, de Gonzalo Andrés Muñoz? ¡Sorteo de Aniversario! (Cerrado)

Eword cumple ¡un año! y estamos encantados encantados de celebrarlo contigo.

A partir de esta semana, comenzaremos una serie de acciones destinadas a premiar vuestra fidelidad durante este año y animar a los que todavía no nos conocen a que lo hagan. Empezamos por un sorteo.

¿Quieres el libro @ortografía (La importancia de hablar y escribir bien) de Gonzalo Andrés Muñoz?

LaImportanciaDeEscribirBien

 

En EwordComunicación estamos encantados y queremos que tú también lo estés.

Por eso, sorteamos un libro que no puede faltar en tu mesa de despacho, tu mesilla de noche o donde quieras. 

Con este fantástico libro podrás:

- Consultar de forma rápida y eficaz cualquier duda ortográfica o expresión. Resolverla al momento y seguir a lo tuyo. 

- Ponerte al día sobre las novedades de la RAE de forma amena y divertida. Pildoritas a golpe de 140 caracteres.

- Consejos cortos y útiles para hablar y escribir bien.

Entra en el sorteo. Es muy fácil:

Síguenos en Facebook

Comparte esta noticia

Rellena el pequeño formulario de la derecha

El plazo finaliza el 2 de junio a las 23:59 h y el día 3 haremos público el nombre del ganador a través de nuestras Redes Sociales.

¡Suerte!

Editamos el 3 de junio para decir que... ¡ya tenemos ganadora! Ilari Covián.

El libro ya va en camino.

Muchas gracias a todos y todas por participar. 

 

 

6 frases de supervivencia en inglés que te facilitarán la vida

 

Llamamos fluidez cultural al conocimiento acerca de las costumbres básicas de otra cultura en cuanto a comunicación (verbal y no verbal) y a la habilidad con la que podemos sortear estas diferencias para evitar un malentendido. A la hora de enseñar un idioma, no siempre se le da el valor que merece a la fluidez cultural. ¿Nunca te has encontrado con una persona que habla otro idioma de forma muy básica pero consigue hacerse entender e incluso resultar agradable? Esa persona, de forma consciente o inconsciente, domina esta fluidez cultural. Es un conocimiento y un saber estar que nunca está de más, pero que se exige a la hora de entablar cualquier relación de ámbito laboral con una empresa extranjera. Y es en el cara a cara donde mejor se muestra. Para empezar, es fácil que no entiendas algo que te preguntan. Los nervios, un vocabulario escaso o un oido poco entrenado pueden jugar malas pasadas. Ante todo, no que no cunda el pánico. Seguidamente, evita responder de las siguiente maneras:

  • “What?” (qué?)
  • “I didn’t/I don’t understand” (No entendí/no entiendo)
  • “ehhh?” o algún otro sonido
  • Una mirada de confusión (o directamente, de terror)
  • Gestos de temor o frustración hacia el interlocutor
  • Acudir a otra persona para que te saque del entuerto. A no ser que lleves un intérprete, claro.

En vez de eso, te ofrecemos estas alternativas. Son corteses, tal vez a veces poco cool, pero recuerda que muchas veces, pretender usar registros coloquiales sin conocerlos nos hace bordear el ridículo (cuando no, caer en él de cabeza). Sin embargo, la amabilidad sin postureo da buen resultado en cualquier contexto, especialmente en el laboral.Si Justin Bieber puede... tú también.

  •  Sorry? Excuse me? / Pardon?

Cuando no entiendas lo que alguien dice, inclínate (un poco, no se trata de hacer reverencias ;)) y di simplemente “sorry?” (o bien “excuse me?” o “pardon?”). Los nativos alguna vez también usan “what?” , pero es poco delicado y algo grosero en el inconsciente "British". Das la impresión de estar interrogando a tu interlocutor. Los nativos no pronuncian la “t” al final de la palabra de forma tan marcada. Si un no nativo la pronuncia, da impresión de brusquedad.

  • Can you repeat that? / Can you speak slower (or more slowly)?

Por lo general nadie tiene problemas en hablar más lentamente, pero debes comunicarlo primero. Tanto tú como tu interlocutor se relajarán y comunicarán mejor si este sabe desde el principio que te sentirás más cómodo si habla más despacio. ¡Recuerda que él también está interesado en comunicarse contigo!

  • ¿What does X  mean?

Esta expresión es especialmente útil y facilita al interlocutor que no tenga que repetir toda la expresión, solo la palabra en cuestión. De este modo, además de demostrar que estás interesado, ampliarás tu vocabulario.

  • ¿How do you say X ?

Cuando no sabes cómo decir una palabra en inglés, que no cunda el pánico. Si manejas con soltura esta frase, puedes preguntar “how do you say + una palabra en un idioma materno” (se acepta lenguaje corporal) o  si tienes suficiente vocabulario, decir “how do you say + descripción en otras palabras”. Puede combinar otros verbos para esta expresión:

  • How do you pronounce X ?
  • How do you spell X ?

Importante: no se dice “how can I say…?”

  •  What do you mean?

“What do you mean?” proyecta la idea de que entiendes el contenido, pero necesitas información extra. A veces no habrás entendido ni papa, pero te permite ganar tiempo.

Si realmente no entiendes, esta frase es una buena manera para hacer que tu interlocutor se explique y así te da otra oportunidad para tratar de entender a la vez que se lo preguntas de forma educada.

De lo que se trata es de que, aunque no entiendas la conversación, demuestres cierta seguridad y aplomo, para que el interlocutor se sienta a su vez seguro, y no piense que vas a salir corriendo de un momento a otro.

En conversaciones coloquiales, los hablantes nativos no suelen decir “I don’t understand” ya que es formal, rígido, y simplemente no les suena bien. 

Si necesitas que repitan algo, tienes más posibilidades: “(I’m) sorry?”,  “pardon?, excuse me”. 

Permíteme que insista: no digas “I don’t understand.”

  •  Do you know what I mean? / Know what I’m saying?

“Do you know what I mean”. Simplemente maravillosa, porque te permite verificar si te están entiendiendo, a la vez que eres polite y hablas su mismo registro. Equivale a un “comprendes mi punto de vista?”. Por ejemplo: “Sometimes I think that I work too much, do you know what I mean?”. Cuando dices “do you know what I mean?”, buscas saber que te han entendido, pero también la empatía del interlocutor.

En conversaciones coloquiales, podemos decir “know what I mean”. Otra forma más informal o “slang” para decir esto es “(do you) know what I’m saying?”

Ni se te ocurra decir: “Do you understand?”, porque denota poco manejo del inglés "real" y suena brusco. Algo así como el "¡¿Mentiendes?!" de cierto personaje televisivo del "mundo-corazón" patrio (sí, esa en la que estás pensando).

  • La importancia del lenguaje corporal

Si tienes miedo, transmitirás malestar a la otra persona. O peor aún, si estás en plena reunión de trabajo, le facilitarás las cosas para que pase a dominar la situación. Y eso, no nos interesa.

Si no entiendes algo, asume esa responsabilidad. No pasa nada y es completamente normal. Muchas veces, al no entender o saber explicar algo, tendemos a culpabilizar de forma inconsciente al interlocutor. Nuestro lenguaje corporal lo denota: nos quedamos serios e incluso podemos mirar mal a la otra persona; sin darnos cuenta estamos haciendo que se sienta incómoda. Recuerda que en estos momentos de "trágame tierra" una sonrisa (risa histérica, no), una de estas frases y una actitud amable nos pueden ahorrar más de un malentendido. Es más, al hablar su idioma (aunque sea con limitaciones) te estás situando un escalón por encima en cuestiones de esfuerzo personal. Valórate.

Y tú, ¿has dejado alguna vez de hablar en otro idioma por miedo a no entender a la otra persona? La próxima vez, no permitas que suceda: tranquilidad, buena actitud y una de estas frases comodín.

Si te ha gustado esta entrada, atento, porque la próxima semana EWORD cumple ¡1 año! y lo celebraremos con alguna sorpresita.

 

Gracias por estar ahí. 

50 false friends en inglés. Es por tu bien ;)

 

Fotolia 71491595 XS

Decir que el español y el inglés comparten raíces latinas de gran parte de su vocabulario no es añadir nada nuevo: todo el mundo lo sabe. 

Esta raíz común hace que aunque no hablemos inglés podamos entender perfectamente frases como "Bristol approved a new minimun salary per hour". Sucede también que en muchos casos, palabras con el mismo origen toman caminos separados en cada idioma con el paso del tiempo. Y eso, a veces, significa: "Houston... ¡tenemos un problema!"

Casos como estos:

-I'm constipated, sorry.

Y en realidad le estás contando que tienes problemas para ir al baño con regularidad... ¡Glups!

O también:

-¡Congratulations for your embarrass! 

Esta expresión es muy típica de los hispanohablantes cuando chapurreamos inglés. En realidad, no la estás felicitando por su embarazo ("pregnancy") sino por avergonzarse. ¡An embarrassing moment en toda regla!

Un malentendido puede ser hasta gracioso, pero cuando en una conversación normal o lo que es peor, en un asunto de trabajo, vamos encandenado perlas como estas, supone, aparte de un muro en la comunicación evidente, una demostración de que todos esos cursos, estancias, o el nivel de COU o Bachillerato (estos dos últimos son muy socorridos) han servido más bien de poco. Y lo peor es que se suele dar en personas que creen hablar un inglés fluido y por tanto, no son conscientes de estos errores.

Subsanarlos es muy fácil. Hay infinidad de false friends entre el inglés y el español, pero en las conversaciones básicas usamos muchos menos. Aquí te presentamos una lista de los 50 habituales. Leerla varias veces o tenerla a mano si lo necesitas te evitará más de un mal trago:

false friends en ingles

Y tú, ¿has vivido alguna anécdota divertida por usar false friends?, ¿crees que falta alguno habitual en esta lista? Cuenta, cuenta...

 

Les faux amis. Los falsos amigos en francés también existen

 

 FauxAmisFrançaisEspagnol

                                                                      Foto propiedad de lapizdeele.blogspot.com

 

¿Por qué será que todo lo que se dice en francés suena mejor? Les faux amis suena a novela de Laclos, a película de la Nouvelle Vague, a tema intimista de Carla Bruni... Pero no.

Un falso amigo es una palabra de otro idioma distinto al nuestro que tiene un cierto parecido a una palabra de nuestra lengua materna pero que no significa lo mismo. El parecido puede ser tanto en la escritura como en la pronunciación. El térmno "falso amigo" proviene del francés "faux-ami", y fue utilizado por primera vez por Koessler y Derocquigny en su libro "Les faux-amis ou les trahisons du vocabulaire anglais". En muchos casos los falsos amigos se deben a una etimología  que ha derivado en significados distintos en cada lengua. Esto sucede en todas las lenguas. Nuestra adorada María Moliner define al falso amigo como "palabra o expresión de una lengua extranjera que, por ser muy similar a otra de nuestra propia lengua, puede ser interpretada incorrectamente".

Suele decirse que los falsos amigos son uno de los principales enemigos del traductor. Siempre deben ser tenidos en cuenta y debemos ser capaces de identificarlos para no cometer errores importantes de traducción. Sin embargo, a mí me gusta pensar que son nuestros aliados ya que, de momento, no pueden ser traducidos por las herramientas automáticas.

Este parecido desde el punto de vista morfológico, ha dado lugar a errores que se han perpetuado a lo largo del tiempo. Por ejemplo: el Canal de La Mancha (o English Channel, como dicen los hijos de la Gran Bretaña). Su nombre original es de la Manche (manga, en frances, aludiendo a su forma alargada y estrecha). Por error, se hizo una primera traducción de la Mancha... y hasta hoy. ¡Toma faux ami victorioso!

Otro error famoso, es el de cierto presidente portugués que se aventuró a decir en España: "¡Estoy embarazado!". Y es que en portugués, embaraçado significa avergonzado.

En el día a día, estos falsos amigos también nos pueden jugar malas pasadas: "Mes parents mangent une marron". No es que mis parientes se coman un marrón (que también puede pasar...); son mis padres los que comen una castaña. "Le chien m'a pisse le pied". No es que el perro me haya pisado el pie, sino que ¡me ha orinado en el pie! Cuando oigas o leas: "Ça c'est défendu" no es que esté defendido: está prohibido, así que ojito ;)

Los falsos amigos suelen ser más difíciles de detectar entre lenguas que tienen un origen común, como pueden ser el español, francés, italiano y portugués. En esta lista encontrarás muchos de los faux amis típicos que nos pueden buscar un buen lío al traducir francés y español. Es solo un resumen, hay muchísimos más, pero podemos empezar por estos: 

Palabra francesa  Falso amigo de la palabra en español 

Significado de la palabra francesa 

Apprendre  Aprender  Enseñar 
Carnet  Carnet  Libreta 
Carte  Carta  Carta (para jugar), tarjeta, mapa 
Rester  Restar  Quedar(se) 
Cigale  Cigala  Cigarra 
Crier  Criar  Gritar 
Débile  Débil  Idiota 
Depuis  Después  Desde 
Dos  Dos  Espalda 
Enfermer  Enfermar  Encerrar 
Entendre  Entender  Oír 
Équipage  Equipaje  Tripulación 
Manche  Mancha  Manga 
Nombre  Nombre  Número 
Arrêter  Arrestar  Detener 
Bâtir  Batir  Construir 
Cadenas  Cadenas  Candado 
Clavier  Clavel  Teclado 
Coller  Colar  Pegar (pegamento) 
Constipé  Constipado  Estreñido 
Demander  Demandar  Pedir, preguntar 
Décade  Década  Período de 10 días 
Discuter  Discutir  Hablar 
Embarras  Embarazo  Molestia 
Embrasser  Abrazar  Besar 
Inversion  Inversión  Inversión (orden) 
Large  Largo  Ancho 
Placer  Placer  Poner, colocar 
Pourtant  Por lo tanto  Sin embargo 
Prendre  Prender  Coger, agarrar 
Quitter  Quitar  Dejar 
Rare  Raro  Escaso 
Salir  Salir  Ensuciar 
Sentir  Sentir  Oler 
Serment  Sermón  Juramento 
Sillon  Sillón  Surco 
Soigner  Soñar  Cuidar 
Sol  Sol  Suelo 
Sombre  Sombra  Oscuro 
Subir  Subir  Sufrir 
Tântot  Tanto  Dentro de poco, hace poco, unas veces 
Toutefois  Todavía  Sin embargo 
Ver  Ver  Gusano 
Voler  Volar  Robar 
Épaule  Espalda  Hombre 
Aiguë  Agua  Aguda, afilada 
Aisance  Esencia  Facilidad, soltura 
Attendre  Atender  Esperar 
Autel  Hotel  Altar 
Armée  Armada  Ejército 
Bizarre  Bizarro  Raro 
Chat  Chat  Gato 
Con  Con  Idiota 
Course  Curso  Carrera, trayecto, compra 
Être désolé  Desolado  Lamentar 
Entretenir  Entretener  Mantener, conservar, conversar 
Entretien  Entretiempo  Mantenimiento, conversación 
Espérer  Esperar  Anhelar 
Faux titre  Falso título  Anteportada 
Fatigue  Fatiga  Desgaste 
Folie  Folio  Locura 
Gâteau  Gato  Pastel, galleta 
Jubilation  Jubilación  Júbilo, alegría 
Langoustine  Langostino  Cigala 
Maison  Mansión  Casa 
Menteur  Mentor  Mentiroso 
Nouvelle  Novela  Nueva 
Ombre  Hombre  Sombra 
Outil  Útil (adj)  Herramienta 
Personne  Persona  Nadie 
Porte  Porte  Puerta 
Provence  Provincia  Provenza (región del sur de Francia) 
Râteau  Rato  Rastrillo 
Ravin  Rabino  Barranco 
Ravisseur  Revisor  Secuestrador(a) 
Rayon  Rayón  Rayo, radio, estante, sección de una tienda 
Raz  Ras  Corriente marina 
Réal  Real  Real (moneda) 
Rebaisser  Rebasar  Rebajar 
Rebâtir  Rebatir  Reedificar 
Recel  Recelo  Encubrimiento 
Régaler  Regalar  Nivelar un terreno 
Regard  Regar  Mirada 
Régie  Regio  Concesión administrativa, productora de espectáculos 
Repas  Repaso  Comida 
Repérer  Reparar  Señalar, localizar 
Reprendre  Reprender  Retomar 
Retraite  Retrete  Jubilación, retiro 
Retraiter  Retratar  Reprocesar 
Rêves  Revés  Sueños 
Roman  Romano  Novela 
Ruse  Ruso  Astucia 
Salaud  Salud  Bastardo 
Sur  Sur  Sobre (prep) 
Table  Tabla  Mesa 
Templier  Templar  Templario (caballero) 
Très  Tres  Muy 
Facteur  Factor  Cartero 
Fée  Fe  Hada 
Fiancé  Fianza  Novio 
Figure  Figura  Cara 
Gourdure  Gordura  Cantimplora 
Grille  Grillo  Verja 
Hanche  Ancho  Cadera 
Madre  Madre  Malicioso 
Malle  Malla  Baúl 
Marron  Marrón  Castaña 
Mater  Matar  Resolver 
Messe  Mes  Misa 
Millésime  Milésima  Cosecha 
Mules  Mulas  Zapatillas 
Pate  Paté  Pasta 
Paysan  Paisano  Pueblerino 
Pellicule  Película  Retícula de la uña 
Pisser  Pisar  Orinar 
Piston  Pistón  Enchufe 
Prope  Propio  Limpio 
Recette  Receta  Recaudación 
Répéter  Repetir  Ensayar 
Serviette  Servilleta  Toalla 
Timbre  Timbre  Sello 
Bigot  Bigote  Beato 
Costume  Costumbre  Traje 
Contester  Contestar  Protestar 
Défendre  Defender  Prohibir 
Défendu  Defendido  Prohibido 
Degout  Degustar  Repugnancia 
Doubler  Doblar  Adelantar 
Collége  Colegio  Instituto 

Para evitar estos problemas, en Eword siempre contamos con un nativo de la lengua de destino para realizar las traducciones. Es decir: para una traducción del español al francés, siempre contaremos con un francés nativo, titulado y con experiencia, mientras que una traducción del francés al español, depositamos nuestra confianza en un traductor nativo español que conoce a la perfección estas "trampas" que ponen una pizquita de sal a todas las lenguas. Y tú, ¿conces algún otro faux ami del francés?

 

Subcategorías

Página 5 de 8