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¿Procrastinamos juntos? No. Mejor... buscamos una solución

 

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Antes que nada, la RAE no admite “procastinar”, sino “procrastinar”, aunque nos cueste más pronunciarlo. 

Es una palabra de moda: en prensa, televisión, en manuales de autoayuda, los gurús (o gurúes, en este caso la RAE acepta los dos términos) de no importa qué disciplina nos dan charlas sobre cómo vencerla. ¿Es un lastre para ti la PROCRASTINACIÓN

Procrastinación (del latín: pro, adelante, y crastinus, referente al futuro), postergación o posposición. Sin embargo, a los hispanohablantes, nos ha llegado, como muchos otros términos, a través de su uso y abuso en inglés. Es la acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables.

Se trata de un trastorno del comportamiento que tiene su raíz en la asociación de la acción a realizar con el cambio, el dolor o la incomodidad (estrés). Este puede ser psicológico (en la forma de ansiedad o frustración), físico (como el que se experimenta durante actos que requieren trabajo fuerte o ejercicio vigoroso) o intelectual, que es el que trataremos en esta entrada.

Cuando procrastinamos, solemos entrar en un estado de ansiedad generado ante una tarea pendiente de concluir. ¿Por qué? Pues porque lo que tenemos pendiente puede ser percibido como algo abrumador, desafiante, inquietante, peligroso, difícil, tedioso o aburrido, es decir, estresante, por lo cual se nos autojustificamos para posponerlo a un futuro sine die idealizado, en que lo importante es supeditado a lo urgente.

También puede ser un síntoma de algún trastorno psicológico, como depresión o TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad). Peeero…. ese no es nuestro terreno, así que centrémonos en cómo podemos vencer la procrastinación y librarnos de ese lastre que nos agobia (y mucho).

 

  • NO LE DES MÁS VUELTAS: ACTÚA

Las listas escritas y los plazos autoimpuestos suelen funcionar. En cuanto notes que una de tus obligaciones te incomoda y pasa a tarea pendiente, fija día y hora para acabarla. Eso si, sé realista. Como dice la escritora y filósofa Elsa Punset en su libro “El mundo en tus manos”, el truco está en engañar al cerebro para que empiece a realizar la tarea, pues una vez lleve 5 minutos con ella, como no le gusta dejar cosas a medias, estará deseando acabar lo que ha empezado.

 

  • FUERA DISTRACCIONES

En el mundo hiperconectado en el que vivimos, las distracciones ya no están a la vuelta de la esquina: vienen a buscarte ellas solitas y además son perversas, porque durante unos instantes te hacen feliz. Por ello, es importante que una vez empieces con una tarea no dejes que te detengan y te desvíen de tu compromiso. Desconecta o silencia  Facebook, Whatsapp, Instagram... Tinder también ;). Cierra tu bandeja de entrada. Deja, si acaso, un número para ser localizado solo en casos urgentes (haz hincapié en esto). Puede parecer egoísta (de hecho, lo es), pero muy pocas cosas de las que sucedan en el mundo mientras estás trabajando merecen que salgas de tu burbuja. 

 

  • ORGANÍZATE EL TIEMPO: TÉCNICA POMODORO

Hay varias técnicas muy útiles para vencer la procrastinación y una de ellas es la conocida como “técnica pomodoro“: simple, útil y eficaz. Se trata de trabajar centrado y enfocado en una única tarea por bloques cortos de tiempo, que se alternan con minutos de descanso. Un reloj digital marca los tramos temporales en diferentes colores y te va notificando cuando se inicia el tiempo de trabajo y cuando el de descanso. Al ser plazos de 20 minutos, resulta fácil comprometerse y no distraerse. Si te apetece probarla, puedes bajarte la app aquí:

http://www.softonic.com/s/tecnica-pomodoro

 

  • EMPIEZA POR LA TAREA MÁS IMPORTANTE

Reserva las primeras horas del día para esas tareas que te cuestan más. Está comprobado que las primeras horas después de despertarnos son las más productivas. Estamos frescos y rebosantes energía: ¡aprovéchalas! El resto del día, una vez que hayas empezado eso que tanta pereza te daba será mucho más positivo y te sentirás bien contigo mismo. 

 

  •  CUANDO ACABES, SÉ INDULGENTE CONTIGO MISMO: PRÉMIATE

Conseguir metas es genial, pero regocijarte en ello es todavía mejor. Si además de conseguir hacer algo que te cuesta, te premias, las ganas de ir a por el siguiente desafío serán aún mayores. No son necesarios grandes premios, bastan pequeñas recompensas. Seguro que no hace falta que te de pistas, ¿verdad? 

 

Para cualquiera que trabaje frente a una pantalla de ordenador, especialmente autónomos, es importante gestionar bien nuestro tiempo. Ser altamente productivos unas horas y disfrutar de resto del día sin remordimientos es posible.

Siendo constantes, estos trucos funcionan. Sin embargo, todos somos diferentes. Busca lo que mejor te funcione a ti y aplícalo. 

 

Y tú, ¿tienes alguna otra técnica para ganarle la partida a la procrastinación que quieras compartir?

 

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